Cuando me meto en un personaje me dejo llevar, sé que con hacer eso no basta, lo intento. ¿Desde cuando vienes a este lugar?, no recuerdo, el café está bueno y los bocadillos aún más, está muy bien para empezar el día. Hay elementos anexos que necesitan una expresión más profunda, ¿has visto a ese tipo de la puerta?, está pendiente de nuestra charla, quizás le resultemos interesantes, no todos los días te puedes encontrar a dos elementos como nosotros, cierto, pero me da corte, en estos lugares de escasas dimensiones se oyen hasta los pensamientos.
En aquel localcito, encontrar un espacio disponible era difícil, por eso les sorprendió que les dijeran, al ingresar, siéntense en donde quieran, sin más, sin preguntar si tenían reserva o, en su defecto, que esperaran a que se desocupara alguno, lo que implicaba, eso sí, esperar no menos de media hora, en el mejor de los casos, del peor, ni hablar, nunca se quedaron el tiempo suficiente como para comprobar cuanto podía durar.
Si cortas la tosta de este modo, cogiendo el cuchillo y sosteniendo por un lado el plato, es más fácil hacerlo, sigo creyendo que nos han dado uno que no corta, solo basta con hacer fuerza, pero no excesiva, sino se puede hacer un buen destrozo, igual, con uno que cortara no sería necesario hacer virguerías.
Al ver que la espera iba para mucho, comenzó a curiosear de soslayo una de las tantas conversaciones que se llevaban a cabo, ponerse en este plan implicaba prestar mucha atención, pues los ruidos se mezclaban con la música que provenía de la cocina, por lo visto le gustaban los ritmos caribeños a la encargada, así como con las voces que daban los dos camareros, ¡oído!, por allí, ¡mesa dos!, por aquí, ¡un café cortado!, por allá.
Para ti resulta fácil, la mía está más tostada, tampoco soy tan torpe, en algunas cosas, sí, pero no en todas.
Con las frases sueltas que oía, en su mente, dedujo que hablaban de arte, para él era de lo más común encontrarse con personas de este estilo, cultas, versadas en alguna materia, el barrio se prestaba para ello, su aire bohemio motivaba a los artistas a radicarse dentro de sus márgenes.
No me esperaba que la tosta de mascarpone con pistacho y frambuesas supiera tan bien, nunca me decepciona probar nuevos sabores, en especial en este lugar. Yo voy más a lo clásico, prefiero sentarme y que me sirvan lo de siempre.
Aunque el barrio estaba en decadencia, por la venta de caballo, no dejaba de atraer nuevos habitantes, la fama que le precedía era su baza.
Antes de animarse a entrar veía a muchos haciendo cola, como solía suceder, las redes sociales cumplían su trabajo y atraían a gente local y foránea, en ese lugar se había normalizado estar a las puertas de cualquier negocio esperando lo que fuera necesario para ingresar.
El guion ya lo tengo estructurado, tengo las motivaciones del protagonista, también he pensado en el reparto, he pensado en ti para el protagónico, claro, si no tienes problemas con tu agenda, eso sí, cuando tenga el borrador terminado, serás la primera en revisarlo, tú opinión siempre me resulta gratificante.
Estás ensuciando la mesa, toma una servilleta, que difícil resulta comer esto, eso es lo que tiene probar nuevas cosas, como siempre lo clásico se alza por encima de los experimentos, tú búrlate.
Falta poco tiempo, estoy en el proceso, pronto tendrás noticias, tú espera, lo leerás recién salido del horno, ve pensando en buscar figurantes, a veces, es lo más difícil de conseguir, cada vez exigen más por salir ¿cuánto?, ¿unos segundos?
Toma otra servilleta, no te preocupes, te he visto en peores situaciones, nadie se ha dado cuenta, todos están a lo suyo, tú tranquila, solo ten cuidado.
Cualquiera al otro lado del océano daría lo que sea por salir en una producción tuya, es lo que tiene vivir por estos lares, tiene sus pros y sus contras.
Si quieres dame el resto, yo te doy la mía.
Lamentablemente muchos proyectos en esas tierras son inviables, los encargados de facilitar el trabajo se encargan de poner trabas, si no eres de su palo no te dan una mano, eso es lo que me revienta, tienes que decirles a todo sí para que te consideren, ser un arrastrado sin criterio, en pocas palabras. Por lo demás, prefiero estar aquí, en donde estoy, tampoco estoy tan mal, me va mejor que a muchos.
Al coger la tosta notó que era bastante endeble, por eso tuvo que usar las dos manos para que no cayera nada en la mesa, o en el suelo, al terminar, sus dedos quedaron pringosos, ves no era tan fácil, listillo.
Te va mejor porque te lo curras, el talento sin trabajo no sirve de nada, es una gran verdad, me alegra saber lo de tu nuevo emprendimiento, ya veras como todo sale bien, tú confía.
De pronto, advirtió que se habían dado cuenta de su fisgoneo, disimuladamente se cambió de lugar, tratando de pasar desapercibido.
Por eso te digo que tu opinión me interesa, me resultas sustancial al expresarte, cada vez que nos encontramos me dejas pequeños gestos que me motivan a seguir, a embarcarme en proyectos, aunque, en un inicio, parezcan irrealizables.
Ahora te toca limpiarte, toma otra servilleta más, son gratis, graciosa, tienes queso en la perilla.
En ese momento lamentó no poder seguir escuchando, se había quedado a medias con la charla, en tal tesitura tendría que rellenar, con su inventiva, el resto, caminó unos pasos y se puso a mirar el techo, intentando no enfocarse en nada, ni en nadie.

