UNA MELODIA PERDIDA

Aldán no era amigo de apostar. En otras circunstancias no se habría detenido a sopesarlo, habría pasado de largo, habría salido con alguna excusa, no puedo, tengo que estudiar, me toca ayudar con las labores de la casa, pero simplemente se quedó mudo y cayó rendido.
¿Cómo decirle no, a esa mirada? Era fuerte, pero las formas de Carmencita sabían desarmarlo, te va a gustar esa canción, no creo, ese género no me gusta, tú dale una oportunidad, una nada más, ya verás, a mí me encanta, es de lo mejor que ha compuesto el grupo…, desde la primera vez que la escuché no he podido sacarla de mi mente, porque tú eres como eres, por eso te gustó. Venga, no seas plasta, apuesto a que te gustará, tú vas de fuerte, pero por dentro eres un blando, que te conozco, ¿y si no me gusta?, puedes pedirme lo que quieras, ¿de acuerdo?, pero si llega a gustarte yo te pediré lo que quiera, ¿te parece? Vale, lo haré, apenas la escuche te diré algo, eso sí, ya que de por medio hay una apuesta, para ponértelo difícil, tendrás que buscar la melodía, como tú digas, pero ya sabes, si gano nada de echarte para atrás.
Había aceptado el reto y, como no quería perderlo, se puso a buscar un lugar en dónde conseguir el disco, no era un gran conocedor de las calles, pero recordaba haber visto, por una de las vías cerca de la plaza principal, una tienda de discos y se le ocurrió que allí podía encontrar la mentada melodía.
Sin más dilación se dirigió pensando en el lío en que se había metido, todo por no saber decirle no a Carmencita.
Su memoria no le falló, en esta ocasión, encontró la tienda. Al entrar en ella se puso a buscar en los expositores, pero su tarea fue infructuosa, en vista de ello, no le quedó más opción que acercarse al encargado.
Al preguntar, pensó que se demoraría, pues parecía distraído en sus asuntos, es difícil encontrarlo, al no ser comercial, tengo que solicitar una copia, comenzó a escribir en una especie de ordenador, lo tendría en siete días, ¿no puede ser antes? Es lo más pronto que llegaría, y añadió, tú dime si quieres que haga el pedido.
Se quedó pensando en la dificultad de conseguirlo, hacer un pedido para él era un mundo. Tenemos más opciones, se acercó a una estantería, cogió un cedé y se lo enseñó, no es lo mismo, eso está claro, pero el estilo es parecido. No quiero un sucedáneo, lo siento, quiero específicamente la del grupo…. Pues ya sabes lo que hay, si lo pides hoy lo tendrás en una semana, ¿pero en ese disco viene la canción…?, expresó dudando. Sí, claro, es una selección de sus mejores canciones.
En vista de que ahí estaba lo que buscaba, hizo el pedido, ya sabes en siete días lo tendremos, no lo olvides.
Salió del lugar decepcionado, pues pensaba que en su ciudad había de todo, grave error, no era así, tuvo que resignarse al lapso indicado.
Tendría que explicarle a Carmencita que no podría escuchar la canción hasta dentro de una semana, son siete días lo que se demorará en llegarme el disco, pensé que lo tendrían, no pensé que mis gustos musicales fueran tan exclusivos, parece que así es, me siento toda una melómana, no exageres, solo te gusta una canción, en ciernes entonces, bueno, en ciernes, al despedirse se dijeron que se encontrarían en el mismo sitio, cerca de las ruinas circulares, su lugar favorito, ahí se conocieron.