—¿Qué te parece esta posición? —preguntaba mientras miraba fijamente la cámara.
—Mal no te ves.
—No me basta con eso, necesito una foto que llame la atención.
—Igual podríamos echar mano de la IA.
—Ya, pero no sería lo mismo.
—Lo digo como última opción.
—Intentemos en otro lugar, con más luz, ¿te parece?
—Claro, como tú digas.
Tras la recomendación de un conocido comenzó a sopesar la posibilidad de encontrar pareja en una plataforma especializada. Al inicio le resultó difícil de creer que podría hallar a alguien interesante en un entorno de ese estilo, pero debido a sus distintos compromisos pensó en que no sería una mala idea.
Al parecer inscribirse era fácil, ingresar datos y seleccionar unas preferencias, aquí se preguntó seriamente si era mejor decir la verdad o edulcorarla, ocultar no es mentir —se dijo— y continuó. Cuando pensó que había completado el asunto, le saltó un aviso, le faltaba un sesenta y cuatro por ciento para llegar al cien por ciento.
Al ver esto sintió que algo no le cuadraba, ¿qué faltaba?, al revisar comprobó que había rellenado todo lo que le solicitaban, tras darle vueltas comprobó que le exigían —no se le podía llamar de otro modo— un número mínimo de fotografías, indicándole que eran necesarias para que apareciera en las búsquedas de los diferentes usuarios.
Buscó dentro de las que solía hacerse con el móvil y no encontró ninguna decente, de esas que cualquiera admiraría e inmediatamente quedaría prendado. Esto le generó un sinsabor, se imaginaba que, por lo menos, tendría alguna, pero no, no había nada que hacer, sus fotos no pasaban los filtros que se había autoimpuesto. ¿Cómo era posible?, estaba claro que no tenía el don de salir bien en las fotos, pero no era nada grave, pues la respuesta a esta situación estaba clara, no se las hizo pensando en subirlas a un perfil, simplemente las tomó para ver que tal se veía, que tal le quedaba la ropa y no con fines de exhibirlas públicamente, por eso mismo decidió solicitar ayuda y dedicarle el tiempo necesario para tener las tomas deseadas, quería impactar, ser la sensación y que cualquiera que las mirara sintiera que estaba viendo algo especial, de tal modo que le diera un me gusta y quisiera entablar contacto.
De esta forma se embarcó, con la ayuda de un amigo, en la empresa de hacerse las fotografías perfectas.
—¿Te parece bien en esta posición?
—A ver, tienes que parecer lo más natural posible.
—Soy lo más natural posible…
—No sé para que te rompes tanto el coco buscando fotos espectaculares, no te das cuenta de que la gran mayoría no lo hace.
—Lo sé, pero no soy la gran mayoría, mi espacio debe resultar especial.
—Entiendo tu idea, pero sería mejor que hiciéramos fotos de tus actividades cotidianas.
—El problema es que las tengo, pero ninguna me parece atractiva, más bien me resultan demasiado simples.
—No te das cuenta de que la belleza se encuentra en lo sencillo.
—Probablemente, pero yo quiero impactar, no quiero ser del montón.
Una vez que le satisfizo el resultado de la sesión fotográfica, hizo una selección a conciencia y las subió a la plataforma, por fin su perfil estaba completo, ahora solo tocaba esperar a que comenzaran a lloverle los contactos.
—Mal no te ves.
—No me basta con eso, necesito una foto que llame la atención.
—Igual podríamos echar mano de la IA.
—Ya, pero no sería lo mismo.
—Lo digo como última opción.
—Intentemos en otro lugar, con más luz, ¿te parece?
—Claro, como tú digas.
Tras la recomendación de un conocido comenzó a sopesar la posibilidad de encontrar pareja en una plataforma especializada. Al inicio le resultó difícil de creer que podría hallar a alguien interesante en un entorno de ese estilo, pero debido a sus distintos compromisos pensó en que no sería una mala idea.
Al parecer inscribirse era fácil, ingresar datos y seleccionar unas preferencias, aquí se preguntó seriamente si era mejor decir la verdad o edulcorarla, ocultar no es mentir —se dijo— y continuó. Cuando pensó que había completado el asunto, le saltó un aviso, le faltaba un sesenta y cuatro por ciento para llegar al cien por ciento.
Al ver esto sintió que algo no le cuadraba, ¿qué faltaba?, al revisar comprobó que había rellenado todo lo que le solicitaban, tras darle vueltas comprobó que le exigían —no se le podía llamar de otro modo— un número mínimo de fotografías, indicándole que eran necesarias para que apareciera en las búsquedas de los diferentes usuarios.
Buscó dentro de las que solía hacerse con el móvil y no encontró ninguna decente, de esas que cualquiera admiraría e inmediatamente quedaría prendado. Esto le generó un sinsabor, se imaginaba que, por lo menos, tendría alguna, pero no, no había nada que hacer, sus fotos no pasaban los filtros que se había autoimpuesto. ¿Cómo era posible?, estaba claro que no tenía el don de salir bien en las fotos, pero no era nada grave, pues la respuesta a esta situación estaba clara, no se las hizo pensando en subirlas a un perfil, simplemente las tomó para ver que tal se veía, que tal le quedaba la ropa y no con fines de exhibirlas públicamente, por eso mismo decidió solicitar ayuda y dedicarle el tiempo necesario para tener las tomas deseadas, quería impactar, ser la sensación y que cualquiera que las mirara sintiera que estaba viendo algo especial, de tal modo que le diera un me gusta y quisiera entablar contacto.
De esta forma se embarcó, con la ayuda de un amigo, en la empresa de hacerse las fotografías perfectas.
—¿Te parece bien en esta posición?
—A ver, tienes que parecer lo más natural posible.
—Soy lo más natural posible…
—No sé para que te rompes tanto el coco buscando fotos espectaculares, no te das cuenta de que la gran mayoría no lo hace.
—Lo sé, pero no soy la gran mayoría, mi espacio debe resultar especial.
—Entiendo tu idea, pero sería mejor que hiciéramos fotos de tus actividades cotidianas.
—El problema es que las tengo, pero ninguna me parece atractiva, más bien me resultan demasiado simples.
—No te das cuenta de que la belleza se encuentra en lo sencillo.
—Probablemente, pero yo quiero impactar, no quiero ser del montón.
Una vez que le satisfizo el resultado de la sesión fotográfica, hizo una selección a conciencia y las subió a la plataforma, por fin su perfil estaba completo, ahora solo tocaba esperar a que comenzaran a lloverle los contactos.

