CUESTIÓN DE MEZCLAS

La noche anterior se había pasado de copas, pero no fue consciente de tal hecho hasta el día siguiente, cuando notó que tenía lagunas a la hora de recordar.
Preocupado por tal situación revisó sus pertenencias, tenía las tarjetas, el móvil y sus documentos en su lugar, a pesar de haberse tranquilizado, seguía intrigado por los hechos que había olvidado.
Aquella tarde no tenía planificado salir, esperaba que ese sábado fuera, como otros, de ir por casa, ver alguna serie y así esperar el inicio de semana, hasta que de repente recibió una llamada y los planes surgieron, le preguntaron si le apetecía quedar y respondió afirmativamente, le vendría bien salir a que le diera el aire.
El punto de encuentro fue en un bar cercano, en el que servían buenas copas, por eso mismo, casi siempre, estaba abarrotado de usuarios.
Después de departir algún tiempo en aquel lugar, decidieron cambiar de sitio, era bueno, de paso caminaban un poco.
Esta parte sí la recordaba, también la del siguiente bar, por cuya fachada pasaba a menudo, pero al cual nunca había entrado, un sitio más agradable de lo que parecía.
Tras este sitio visitó otro más, el último que recordaba claramente, en dónde en lugar de seguir con la cerveza se decantaron por pasarse al vino, algo que les llamó la atención, eso sí, fue que las copas, en lugar de servírselas en la mesa, se las trajeron llenas, en ese momento no prestaron atención, siguieron centrados en disfrutar del encuentro.
Pensando un poco en este hecho, mientras estaba en la cama, el sabor no le pareció extraño, sino lo recordaría, tampoco le pareció nada distinto de lo habitual, si hubiera sentido algo raro se habría vuelto a casa, pero la noche continuó.
En tal tesitura se dirigieron a un lugar en el que ofrecían una buena carta de cócteles, los preparaban excelentemente.
No obstante, esto no era lo mejor, pues en él solían tocar grupos de Jazz y daba igual el asiento que ocuparan, la buena sonoridad del local hacía que la música se escuchara bien en todas partes.
Mientras bebían siguieron con su charla, comentando todo lo que habían hecho hasta ese momento, hacía mucho tiempo que no se veían, a pesar de vivir relativamente cerca, resultaba difícil que coincidieran, algo inconcebible, pero que sucedía a menudo.
En ese local, ahora recordaba, había visto a un grupo de jovencitos haciendo el tonto, asimismo, se fijó de soslayo que bailaban, aunque su ritmo dejaba mucho que desear, se divertían, se contaban chascarrillos, iban a lo suyo sin molestar a nadie y eso era lo importante.
La música se escuchaba perfectamente, también la voz de los cantantes, a pesar de ser un local pequeño, resultaba agradable estar ahí.
Alguna vez estuvo en una de esas funciones desde cerca y le resultó sustancial poder ser testigo en primera fila de un acontecimiento tan exquisito.
Durante su charla, no dejaba de sonar una canción que le gustaba, aunque para ese momento, tal vez, lo que escuchaba era otra cosa, tenía la realidad distorsionada, no estaba en las mejores condiciones.